
Si, por una vez estoy rescatando mis viejas costumbres prototontas y ultimamente estoy saliendo solo, así, conmigo mismo, mi sombra por un lado, tal vez un bolso, a veces un libro, mp3 de 30 canciones, jé, cosas de la vida. Entonces, descubri el remedio para la soledad.
Con unas muy dignas tizas de colores, jises, crayolas, etc, pintas la calle, la acera, el mundo, el todo y el etc. El tiempo las borrara, pero veras que genial es poder sentarte junto a un leprechaum duendistico o con un fuego fatuo alegre. Todo en medio de la calle.
